
Y es que mis padres han vuelto de China con muchas anécdotas y regalos. Entre ellos, este gato chino de la suerte que no para de mover el brazo en mi habitación.
En estos días mi vida es un no parar entre exposiciones, castings, reuniones, aparte de los varios proyectos y muchas ilusiones. Entre ellos seguimos trabajando en nuestro nuevo corto (¡ya hemos empezado a localizar!) y una obra de teatro que nos gustaría montar a Trini y a mí.
Con ella también estoy organizando una fiesta de Nochevieja con la que debutamos por todo lo alto en el mundo de la organización de eventos. Montaremos todo un fiestón rodeados de amigos.

La que también acaba de volver de London Town es Belén, que ha estado esta tarde en mi casa. Hemos estado viendo sus nuevas fotos y nos hemos reído como sólo nosotros sabemos hacerlo.
Después se ha unido Víctor, que nos ha traído varias opciones cinematográficas muy oportunas. Hemos elegido ‘La línea del cielo’, una película de Fernando Colomo con Antonio Resines como protagonista. Un film de 1984 rodado en Nueva York y que nos ha permitido revivir, tanto a Belén como a mí, situaciones muy familiares.
Luego hemos echado un vistazo a ‘Ana y los lobos’, con unos increíbles Fernando Fernán Gómez y Geraldine Chaplin, que llena de luz cada plano.
Hoy estoy gatuno y me quedo en casa.